En cualquier caso, me da la sensación de que esta película
ya la he visto, ¿no es la tercera parte de una saga que comenzó a principios
del siglo XX? No, no, comenzó antes. Y los personajes se parecen tanto…, y el
problema se parece tanto… , y siempre acaba igual, con conflicto y con guerra, (¿dónde
y con quién? No lo sé, ya buscaremos un sitio) porque cuando no hay para comer
solo queda la guerra, y la racionalidad kantiana de la paz perpetua se
convierte en el resurgir de los instintos del lagarto que todos llevamos dentro,
en lo más profundo de nuestro cráneo, y en ese momento el contrato social ya no está en vigor.. Pero es que hay que comer.
Leo que el Ibex repunta ligeramente con la prima de riesgo
al alza, habré oído esa misma frase esta semana tantas veces… pero también la
contraria, y estamos en niveles de cuando lo de Lehman Brothers, y es el
reflejo de una realidad cambiante o más bien de una percepción de la realidad
tan cambiante… que insisto, de verdad, que solo nos salvaría la política. Pero
la política de verdad, de esa que tiene dentro ideales y todo eso, de esa que
está basada en una visión de la vida, de esa que tiene una forma de ver las
cosas cuando están bien y están mal. Solo esa política nos puede salvar.
Os dejo algo al menos agradable:
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