viernes, 27 de abril de 2012

QUE HACER CON MI EMPRESA (II)


La identificación del problema que tiene nuestra empresa es imprescindible para poder encontrar la solución. Puede parecer que esta afirmación es una obviedad, pero cuando estamos inmersos en una debacle de infortunios empresariales solo se piensa en cómo conseguir dinero para pagar nuestras deudas y aguantar nuestra empresa un día más.
La identificación del problema nos permite observar si el problema que tiene nuestra empresa es meramente circunstancial o tiene un calado más estructural, y en este último caso si surge por nuestra mala gestión, por nuestra mala planificación o error en nuestra organización, o es que nuestra empresa no tiene cabida en el mercado. Nuestra toma de decisiones dependerá de haber diagnosticado correctamente el problema. Una cosa tenemos que tener clara, si la empresa no funciona, si no tenemos lugar en el mercado, si el mal momento no es por errores de gestión que permitan reconducir la situación hay que tener decisión y tomar decisiones valientes y no dejar transcurrir el tiempo, porque el tiempo por sí solo no soluciona los problemas de la empresa. Si la empresa no funciona tenemos que cerrar. Eso sí, no vale cerrar de cualquier manera, el tomar las decisiones a tiempo permite al empresario el poder hacer las cosas bien. Y ¿por qué hacer las cosas mal si las cosas se pueden hacer bien? , ¿otra obviedad verdad? Pues no, casi siempre se hacen mal.

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